{"id":14673,"date":"2025-07-28T15:35:14","date_gmt":"2025-07-28T13:35:14","guid":{"rendered":"https:\/\/via-egeria.com\/la-biblia-un-libro-de-oracion\/"},"modified":"2025-09-27T18:01:10","modified_gmt":"2025-09-27T16:01:10","slug":"la-biblia-un-libro-de-oracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/via-egeria.com\/es\/la-biblia-un-libro-de-oracion\/","title":{"rendered":"La Biblia, un libro de oraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\" style=\"--awb-content-alignment:justify;\"><p><b>Un d\u00eda, Abraham oy\u00f3 la voz de Dios que pronunciaba su nombre y le dec\u00eda: \u00abDeja tu pa\u00eds y vete a la tierra que te muestro\u00bb (Gn 12,1). \u00bfNos est\u00e1 guiando Dios tambi\u00e9n a una nueva tierra? \u00bfY a cu\u00e1l? <\/b><b>Una noche, en Betel, Jacob tuvo un sue\u00f1o. Dios estaba de pie ante \u00e9l, pero Jacob no se enter\u00f3 hasta despu\u00e9s: \u00abDios est\u00e1 en este lugar y yo no lo sab\u00eda\u00bb (Gn 28,16), dijo. \u00bfQu\u00e9 es ese lugar donde est\u00e1 Dios? <\/b><b>Mois\u00e9s se descalz\u00f3 en el monte Horeb porque Dios se le revel\u00f3 a trav\u00e9s de la zarza ardiente: \u00abEl lugar donde est\u00e1s es tierra santa\u00bb (Ex 3,5), le dijo el mensajero divino. \u00bfQu\u00e9 es esta tierra santa en la que nos descalzamos en presencia de Dios? <\/b><\/p>\n<p>Ciertamente, todo creyente est\u00e1 llamado a experimentar lo que experimentaron Abraham, Mois\u00e9s y Jacob. S\u00ed, Dios tambi\u00e9n est\u00e1 ante nosotros. S\u00ed, nosotros tambi\u00e9n estamos llamados a descalzarnos en su presencia. S\u00ed, tambi\u00e9n nosotros podemos o\u00edr nuestro nombre y la invitaci\u00f3n a ir a la tierra que Dios promete. Esta tierra prometida, una tierra inmensa, una tierra de exploraci\u00f3n, donde Dios est\u00e1 de pie y donde nos descalzamos; esta tierra es el Libro de la Sagrada Escritura. El Libro est\u00e1 abierto a todos. El Libro es el lugar donde Dios se entrega para ser le\u00eddo, escuchado, visto y saboreado. El Libro es la tierra santa que se nos invita a explorar e incluso a conquistar. En los pliegues de las p\u00e1ginas de este Libro, el Dios invisible se deja encontrar. \u00bfEs tan cierto? \u00bfEs tan sencillo? \u00bfC\u00f3mo lo hacemos?<\/p>\n<p><span class=\"zKS-7 WZ-z2\">El magn\u00edfico texto siguiente ofrece algunas respuestas a este tipo de preguntas. Es de Daniel-Rops: Texto completo de la introducci\u00f3n a la obra de R. Tamisier, <em>La Bible, livre de pri\u00e8re<\/em>, Par\u00eds, Arth\u00e8me Fayard, 1956. Esta introducci\u00f3n est\u00e1 firmada por Daniel-Rops (Henri Petiot). <\/span>Lo citamos \u00edntegramente. Las notas, enlaces e ilustraciones no son del autor, sino que se han a\u00f1adido para facilitar la lectura.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Emanuelle Pastore<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-14814 aligncenter\" src=\"https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-1024x768.jpg\" alt=\"pri\u00e8re montagne\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-200x150.jpg 200w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-300x225.jpg 300w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-400x300.jpg 400w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-600x450.jpg 600w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-768x576.jpg 768w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-800x600.jpg 800w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-1200x900.jpg 1200w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-1320x990.jpg 1320w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6310-6811299-1536x1152.jpg 1536w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La Biblia, libro de oraci\u00f3n<\/strong><br \/>\n<strong>Texto \u00edntegro de la introducci\u00f3n de Daniel-Rops a la obra de R. Tamisier, Par\u00eds, Arth\u00e8me Fayard, 1956.<\/strong><\/h3>\n<p>Que la Biblia es un libro de historia, un extraordinario libro de historia, el m\u00e1s completo, el m\u00e1s v\u00edvido memorial que un pueblo haya legado jam\u00e1s a las generaciones futuras, es un hecho que no deja lugar a dudas, y que ya est\u00e1 firmemente asentado en la mente de la gente. Desde que se ha producido entre nosotros, y especialmente en el catolicismo franc\u00e9s, el gran retorno a la Sagrada Escritura, que es uno de los rasgos principales de la espiritualidad actual, muchos estudios han tratado de relacionar los datos b\u00edblicos con las realidades de la historia, la arqueolog\u00eda, la geograf\u00eda y la sociolog\u00eda, en las perspectivas que la esclarecedora enc\u00edclica de Su Santidad P\u00edo XII, <em>Divino afflante spiritu<\/em><a href=\"https:\/\/manage.wix.com\/dashboard\/33f20939-3b1c-4a7b-b18f-ff8eb1288dcc\/blog\/create-post?referralInfo=sidebar&amp;lang=fr#_ftn2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-hook=\"WebLink\"><strong><em>[2]<\/em><\/strong><\/a>abri\u00f3 magn\u00edficamente. Hemos aprendido a situar los acontecimientos de los dos Testamentos en el contexto de los conocidos por la historia secular. Nos hemos acostumbrado a escuchar las lecciones del Libro Sagrado seg\u00fan los g\u00e9neros literarios en los que los autores inspirados quisieron escribir. Y no se puede exagerar cu\u00e1nto ha contribuido esta consideraci\u00f3n hist\u00f3rica de la Biblia a acercar a las almas de nuestro tiempo a las Escrituras. Pero, \u00bfes suficiente el estudio hist\u00f3rico de la Biblia? Limitarse a ello ser\u00eda, evidentemente, limitar el alcance de un texto que se presenta como un mensaje dictado por Dios, como cargado de un sentido distinto del hist\u00f3rico. Si la Iglesia docente aconseja a sus fieles que lean y mediten la Biblia, no es para documentarse sobre las aventuras de un peque\u00f1o pueblo semita cuya importancia parece mucho menor que la de los egipcios o los asirios; es, en palabras de Benedicto XV en<em>Spiritus Paraclitus<\/em><a href=\"https:\/\/manage.wix.com\/dashboard\/33f20939-3b1c-4a7b-b18f-ff8eb1288dcc\/blog\/create-post?referralInfo=sidebar&amp;lang=fr#_ftn3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-hook=\"WebLink\"><strong><em>[3]<\/em><\/strong><\/a>para que puedan acercarse a \u00abesa mesa de doctrina celestial que Nuestro Se\u00f1or ha preparado para el pueblo cristiano por el ministerio de sus profetas, sus ap\u00f3stoles y sus maestros\u00bb. Mesa: subrayemos la palabra, ya utilizada en la Imitaci\u00f3n de Jesucristo al hablar de las dos mesas puestas por el Maestro al alcance de los fieles: la del altar y la de la Escritura. Es tan cierto que, al mismo tiempo que la Eucarist\u00eda, la Biblia es alimento para el alma. \u00c9ste es, pues, el sentido \u00faltimo de todo estudio del Libro Sagrado.<\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p>En Divino Afflante Spiritu, el Papa P\u00edo XII le influy\u00f3 profundamente. Despu\u00e9s de decir lo \u00fatil que era considerar las condiciones hist\u00f3ricas, sociales y humanas en las que la Biblia fue vivida como un acontecimiento y escrita como un documento, pidi\u00f3 a los ex\u00e9getas que \u00absobre todo hicieran resaltar el contenido teol\u00f3gico\u00bb, que lo explicaran con tanta pertinencia, que lo inculcaran con tanto calor, que a sus lectores les sucediera lo que a los disc\u00edpulos de Jesucristo que iban a Ema\u00fas, cuando gritaron tras escuchar las palabras del Maestro: \u00ab\u00bfNo ard\u00eda nuestro coraz\u00f3n dentro de nosotros cuando nos revel\u00f3 las Escrituras? \u00bb Y as\u00ed las Letras divinas se convierten en una fuente pura y permanente de vida espiritual.<\/p>\n<p>Fuente de vida espiritual: la f\u00f3rmula pontificia significa algo m\u00e1s que la b\u00fasqueda del sentido de la Biblia, pues nadie ignora que, m\u00e1s all\u00e1 del sentido literal, la Iglesia siempre ha ense\u00f1ado la existencia de otros sentidos, de naturaleza espiritual, que la misma Escritura revela, que los Padres han subrayado un\u00e1nimemente y que el uso lit\u00fargico ilumina. Comprender el sentido espiritual de la Sagrada Escritura es discernir a Dios en acci\u00f3n en los acontecimientos de la historia; es reconocer sus intenciones y percibir sus lecciones bajo el velo del signo y del s\u00edmbolo: pero tambi\u00e9n es extraer de este vasto c\u00famulo de textos y acontecimientos lecciones que se dirigen directa y personalmente a nosotros. El sentido espiritual de la Biblia es inseparable de su sentido hist\u00f3rico; es a trav\u00e9s del desarrollo de los acontecimientos como se afirma el sentido del Pueblo Elegido y de su destino; es la ascensi\u00f3n espiritual de Israel lo que da a su historia su direcci\u00f3n y su alcance. Pero s\u00f3lo podemos comprender plenamente este mismo sentido relacion\u00e1ndolo con nosotros mismos, sabiendo que cada ser humano es en s\u00ed mismo un Israel en marcha hacia la Revelaci\u00f3n suprema, trabajando -al precio de muchos esfuerzos, de muchas ca\u00eddas- para captar la verdad y vivir de acuerdo con ella, un Israel que espera al Salvador.<\/p>\n<p>En ning\u00fan otro campo que en la ciencia b\u00edblica se encuentra el poder supremo de la comprensi\u00f3n, en lo que Pascal llam\u00f3 con su bella palabra secreta: \u00abel coraz\u00f3n\u00bb. Tienes que rezar con la Biblia para penetrar realmente en ella. Tienes que situarte por completo en la actitud espiritual de sus h\u00e9roes y escritores, en su profunda intenci\u00f3n. Tienes que dejar que resuenen en ti sus grandes temas, experimentar los grandes movimientos del alma que la recorren. Es as\u00ed, en estas condiciones, como la Biblia se convierte aut\u00e9nticamente en un \u00ablibro de oraci\u00f3n\u00bb, cuando el alma resuena con el grito de exaltaci\u00f3n del salmista: \u00ab\u00a1Que nuestras manos se alcen como la ofrenda de la tarde! Ciertamente, este aspecto de la Biblia no es el que primero sorprende al cristiano que, sin mucha preparaci\u00f3n, se acerca al Libro Sagrado. Algunos incluso se sienten profundamente decepcionados (por eso algunos obispos han advertido contra el peligro de poner la Biblia, y especialmente el Antiguo Testamento, en manos de cualquiera). Estos creyentes honrados esperaban encontrar, en el m\u00e1s sagrado de los libros, f\u00f3rmulas que alegraran el alma y calentaran el coraz\u00f3n, del tipo de las que buscan en La Imitaci\u00f3n de Jesucristo[4].<\/p>\n<p>Otros esperaban, con s\u00f3lo abrir las p\u00e1ginas al azar, descubrir uno de esos profundos temas de meditaci\u00f3n que seguro que encuentras si coges los Pens\u00e9es de Pascal. Otros querr\u00edan extraer de ellos m\u00e1ximas morales, que aplicar\u00edan tal cual en su vida cotidiana. El texto sagrado reh\u00faye tales usos, que de buen grado calificar\u00edamos de elementales. Donde pens\u00e1bamos que refrescar\u00eda nuestras almas, encontramos la enumeraci\u00f3n m\u00e1s aburrida de ritos y mandamientos jam\u00e1s escrita. Donde cab\u00eda esperar algo profundo, se leen, con ojo divertido, aventuras cuyo pintoresquismo no parece inmediatamente muy enriquecedor. Y si lo que buscas son preceptos morales, \u00a1mejor no te fijes demasiado en los detalles de las aventuras matrimoniales de ciertos h\u00e9roes b\u00edblicos!<\/p>\n<p>Reconozc\u00e1moslo: La Biblia no es en absoluto un manual de devoci\u00f3n y, aparte de la mayor\u00eda de los textos evang\u00e9licos y una gran parte de los textos sapienciales, no pretende competir con L&#8217;Imitation[5] ni siquiera con los Ejercicios Espirituales[6] de San Ignacio de Loyola. Es mucho m\u00e1s que un libro de oraciones, es un libro de oraci\u00f3n: \u00a1es cierto que, tan a menudo, el plural embota el singular! Entonces, \u00bfes una paradoja decir que la Biblia alimenta la vida interior del cristiano? No, siempre que tomemos el t\u00e9rmino \u00abvida interior\u00bb en un sentido distinto del espec\u00edfico que se le da en nuestro lenguaje. La vida interior -dice con raz\u00f3n Dom C\u00e9lestin Charlier- est\u00e1 en todas partes en la Biblia, en un sentido profundo que no la distingue adecuadamente del dogma, la moral, la t\u00e9cnica, la experiencia viva, la inteligencia, el coraz\u00f3n, la fe, el Amor, la Palabra o el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Entrar en la Biblia es aprender a vivir religiosamente; es sentir, en las deliciosas palabras de Mons. Richaud, \u00abla poes\u00eda religiosa de la existencia\u00bb; es descubrir que todo en la vida est\u00e1 ordenado a Dios y tiene lugar en su presencia; es hacer oraci\u00f3n y consagraci\u00f3n de todo lo que es. Esto es lo que hace de la Biblia un admirable Libro de oraci\u00f3n, una oraci\u00f3n que nunca se separa de la vida. &#8211; Recordemos las repetidas advertencias de tantos escritores sagrados, Joel, Eclesiast\u00e9s[7], Salmista[8] y tantos otros, de que la verdadera oraci\u00f3n es la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n. &#8211; Oramos con la Biblia, oramos a trav\u00e9s de la Biblia en cuanto entramos en su atm\u00f3sfera. No es un libro de teor\u00eda fr\u00eda y muerta, como tampoco es un libro de devoci\u00f3n o una colecci\u00f3n de meditaciones: en ella vemos actuar una fuerza viva; sentimos c\u00f3mo la oraci\u00f3n se hace luz, en un intercambio misterioso entre el hombre y Dios. \u00c9sta es, sin duda, la raz\u00f3n por la que tantas almas han confesado sentirse conmovidas, sacudidas, renovadas hasta lo m\u00e1s \u00edntimo, al leer este texto, que parece tan atestado de arideces y desarrollos in\u00fatiles. Se ha comparado con un desierto que hay que atravesar para encontrar agua viva. Pero el agua viva est\u00e1 ah\u00ed, por todas partes, bajo la arena, lista para brotar en fuentes impetuosas. Lo \u00fanico que hace falta para encontrarla es el deseo de hacerlo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p>Como libro de oraci\u00f3n, la Biblia es, en cierto modo, un libro de oraci\u00f3n en general, al situar a quienes conf\u00edan en ella en un clima de oraci\u00f3n, el mismo clima en el que viv\u00eda el pueblo cuya historia relata. Pero en un plano m\u00e1s estrecho, el de lo que podr\u00edamos llamar devoci\u00f3n personal, no deja de dar mucho de s\u00ed. Ya es un hecho considerable que ense\u00f1e la necesidad de la oraci\u00f3n y que la conciba, mucho antes de que San Juan lo diga, como \u00abadoraci\u00f3n en esp\u00edritu y en verdad\u00bb. Pero, formal y pr\u00e1cticamente, el Libro Sagrado est\u00e1 lleno de innumerables oraciones admirables que los creyentes pueden repetir para expresar sus sentimientos m\u00e1s puros de fe, esperanza y amor. No hablamos s\u00f3lo de las sublimes oraciones que leemos en el Nuevo Testamento, en labios de Cristo Jes\u00fas o de su Madre, o en los del santo anciano Sime\u00f3n o del humilde Centuri\u00f3n que viv\u00eda en Cafarna\u00fam, o incluso en la pluma de los Ap\u00f3stoles. Tambi\u00e9n el Antiguo Testamento es rico en f\u00f3rmulas bellas y sencillas, maravillosamente adaptadas a las aspiraciones del alma. El Salterio est\u00e1 lleno de ellas, ofreciendo un campo ilimitado a quienes desean orar utilizando las piezas l\u00edricas que lo componen. Pero no s\u00f3lo a los Salmos se dirigen las palabras de San Agust\u00edn: \u00ab\u00a1C\u00f3mo clamaba a ti, Dios m\u00edo, cuando le\u00eda los Salmos de David, esos cantos tan llenos de fe, que respiran piedad y alejan el orgullo! \u00a1C\u00f3mo me inflamaban de amor! \u00a1C\u00f3mo deseaba cantarlos al mundo entero!<\/p>\n<p>Oraciones de la Biblia, oraciones en la Biblia. Piensa en la oraci\u00f3n intercesora de Abraham en el cap\u00edtulo 18 del G\u00e9nesis y en la s\u00faplica de Mois\u00e9s tras la destrucci\u00f3n del Becerro de Oro, en la humilde acci\u00f3n de gracias de David en respuesta a las promesas del profeta Nat\u00e1n (2 Samuel 7:18-19), en la gloriosa y fiel oraci\u00f3n de Salom\u00f3n al dedicar el Templo. Piensa en las oraciones de los libros de Esdras, Daniel, Ezequ\u00edas y Baruc. Releamos este Proverbio (30:7-9) en el que el alma fiel pide a Dios, sencillamente, que la haga vivir con sinceridad, sencillez y justicia. Oraci\u00f3n de alabanza y oraci\u00f3n de petici\u00f3n, oraci\u00f3n de arrepentimiento y oraci\u00f3n de gratitud: todas las formas de oraci\u00f3n con las que estamos familiarizados se encuentran en la Biblia: s\u00f3lo tenemos que buscarlas.<\/p>\n<p>Algunas son familiares para los cristianos. Porque la liturgia de la Iglesia los utiliza y los ofrece con frecuencia. El grito de nuestra adoraci\u00f3n, el Sanctus[9], el grito de nuestra angustia, el De Profundis[10], el grito de nuestro arrepentimiento, el Miserere[11], el grito de nuestra gratitud, el Magnificat[12] proceden directamente de la Biblia, y m\u00e1s concretamente del Antiguo Testamento, bien porque est\u00e1n tomados directamente de \u00e9l, bien porque est\u00e1n hechos de alguna manera con su sustancia. Pero, m\u00e1s en general, toda la Liturgia toma prestado de la Biblia su lenguaje de oraci\u00f3n. Medio de oraci\u00f3n en la vida interior del fiel cristiano, la Biblia lo es a\u00fan m\u00e1s en esa otra forma de oraci\u00f3n que es el culto p\u00fablico, en esa oraci\u00f3n colectiva, eclesial, cuyo sentido revive tan felizmente entre nosotros.<\/p>\n<p>Evidentemente, no es casualidad que el oficio del coro consista, en definitiva, en la recitaci\u00f3n semanal del Salterio, que el Breviario lleve a los sacerdotes a realizar, en un a\u00f1o, una lectura simb\u00f3licamente completa de la Biblia. No en vano las fiestas m\u00e1s grandes del a\u00f1o -Navidad, Epifan\u00eda, Pascua y Pentecost\u00e9s- van acompa\u00f1adas en la liturgia de una selecci\u00f3n de textos tomados de las partes m\u00e1s diversas de la Biblia, como para poner de manifiesto la unidad del mensaje divino. Por el hecho mismo de ser cristianos, rezamos con la Biblia, nosotros que s\u00f3lo podemos alcanzar nuestro fin personal en la santa sociedad de los elegidos, en el cuerpo m\u00edstico que Cristo anima con su vida. Tambi\u00e9n as\u00ed la Biblia es un aut\u00e9ntico libro de oraci\u00f3n, que nos asocia a toda la Iglesia, ordenada a nuestra esperanza de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_3 2_3 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:66.666666666667%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:2.88%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:2.88%;--awb-width-medium:66.666666666667%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:2.88%;--awb-spacing-left-medium:2.88%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-2\" style=\"--awb-content-alignment:justify;\"><blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/via-egeria.com\/es\/como-rezar-con-la-biblia\/\"><b>Orar con la Biblia, orar a trav\u00e9s de la Biblia<\/b><\/a>personal o lit\u00fargicamente, no es otra cosa que participar en el soplo, el gran soplo del Esp\u00edritu que un d\u00eda, hace cuatro mil a\u00f1os, golpe\u00f3 el coraz\u00f3n de un peque\u00f1o semita n\u00f3mada de la tierra de Ur en Caldea, que durante dos mil a\u00f1os anim\u00f3 a los Patriarcas, a los Reyes y a los Profetas, que se hinch\u00f3 en el seno del Pueblo Elegido en una esperanza invencible, el mismo soplo que recorri\u00f3 el aire el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, dejando at\u00f3nitos a los espectadores. Desde Abraham hasta el m\u00e1s humilde, el m\u00e1s indigno de entre nosotros, no hay ruptura: una filiaci\u00f3n imperiosa, una fidelidad misteriosa.<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_3 1_3 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:33.333333333333%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:5.76%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:5.76%;--awb-width-medium:33.333333333333%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:5.76%;--awb-spacing-left-medium:5.76%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-image-element\" style=\"text-align:center;--awb-caption-text-size:14px;--awb-caption-title-font-family:var(--body_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--body_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--body_typography-font-style);--awb-caption-title-size:16px;--awb-caption-title-transform:var(--body_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--body_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--body_typography-letter-spacing);\"><span class=\" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-1 awb-imageframe-style awb-imageframe-style-dario\" style=\"border-radius:20px;\"><a class=\"fusion-no-lightbox\" href=\"https:\/\/via-egeria.com\/es\/como-rezar-con-la-biblia\/\" target=\"_blank\" aria-label=\"nsplsh_767443427275576f4e716f~mv2_d_6016_4016_s_4_2\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" width=\"740\" height=\"494\" src=\"https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nsplsh_767443427275576f4e716fmv2_d_6016_4016_s_4_2-3317185.webp\" alt class=\"img-responsive wp-image-5476\" srcset=\"https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nsplsh_767443427275576f4e716fmv2_d_6016_4016_s_4_2-3317185-200x134.webp 200w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nsplsh_767443427275576f4e716fmv2_d_6016_4016_s_4_2-3317185-400x267.webp 400w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nsplsh_767443427275576f4e716fmv2_d_6016_4016_s_4_2-3317185-600x401.webp 600w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nsplsh_767443427275576f4e716fmv2_d_6016_4016_s_4_2-3317185.webp 740w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 400px\" \/><div class=\"awb-imageframe-caption-container\"><div class=\"awb-imageframe-caption\"><div class=\"awb-imageframe-caption-title\">Orar con la Biblia<\/div><p class=\"awb-imageframe-caption-text\">Lectio divina<\/p><\/div><\/div><\/a><\/span><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-3 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-3\" style=\"--awb-content-alignment:justify;\"><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3-4 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\">\n<div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\">\n<div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-18 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\">\n<div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\">\n<div class=\"fusion-text fusion-text-5\">\n<div data-breakout=\"normal\">\n<div data-breakout=\"normal\">\n<blockquote>\n<p>Esto es lo que hay que tener en cuenta si queremos comprender la Biblia, m\u00e1s all\u00e1 de sus arideces y rarezas. Aqu\u00ed la explicaci\u00f3n por tipos y s\u00edmbolos adquiere todo su sentido. Si comprendo verdadera y profundamente que fue a m\u00ed, a m\u00ed mismo, a quien el Dios \u00danico ofreci\u00f3 su Alianza, que fue a m\u00ed a quien Yahv\u00e9 habl\u00f3 en la cima del Sina\u00ed, que fue a m\u00ed a quien el Esp\u00edritu de Profec\u00eda prometi\u00f3 la salvaci\u00f3n desde la profundidad de los tiempos, que fue por m\u00ed a quien el santo Job lanz\u00f3 su sublime grito: \u00abY s\u00e9 que mi Redentor vive\u00bb, si s\u00e9, si creo todo eso, entonces la Biblia adquiere para m\u00ed su pleno sentido. Todo lo que en el texto pod\u00eda haberme desconcertado se aclara. Lo acepto en su totalidad, tal como Dios lo hizo, y habla misteriosamente a mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>El destino del pueblo peque\u00f1o del que nos habla la Biblia no es s\u00f3lo un destino hist\u00f3rico, como lo tienen todos los pueblos de la tierra. Es particularmente significativo. Toda la historia humana, sin duda, \u00abesta larga cadena de causas particulares que hacen y deshacen imperios, como dice Bossuet, depende de las \u00f3rdenes secretas de la Providencia\u00bb. Pero el prop\u00f3sito formal y muy preciso de la Biblia es mostrar expl\u00edcitamente a los hombres que \u00abtoda su historia, todo lo que les suced\u00eda de d\u00eda en d\u00eda, no era sino un desarrollo perpetuo de los or\u00e1culos que el Esp\u00edritu Santo les hab\u00eda dejado\u00bb. La lecci\u00f3n, mil veces repetida por los textos b\u00edblicos -a diferencia de la que propon\u00eda el paganismo grecorromano-, es que el hombre, en esta tierra, no es un destino ciego, que est\u00e1 en manos de un Poder, de un Principio, de un Dios personal, del que todo depende y que quiere conducirle a su verdadero fin. Esto es lo que crea y establece el clima religioso en el que nos encontramos cuando leemos la Biblia. Religi\u00f3n: aquello que nos vincula y nos une con Dios mismo. Es imposible comprender el Libro de los Libros sin sentirse perpetuamente dependiente y sumiso a Dios.<\/p>\n<p>Cuando leo la Santa Biblia -escribe el padre Roger Poelman en sus profundidades-, aprendo sin duda los hechos hist\u00f3ricos de la fe religiosa del hombre, pero sobre todo descubro algo que se oculta y se revela en el coraz\u00f3n de Dios. Dios entrando en el coraz\u00f3n del hombre, Dios llamando al hombre. De ah\u00ed el gran sentido de la vocaci\u00f3n del hombre por la salvaci\u00f3n del mundo: Dios compartiendo su Amor, Dios introduci\u00e9ndonos poco a poco en el misterio que lleva en s\u00ed mismo y que est\u00e1 dando al mundo. Dios revel\u00e1ndose al mundo, Dios Padre, Dios comunic\u00e1ndose, Dios llamando, Dios esperando, Dios aguardando, \u00a1Dios bueno est\u00e1 aqu\u00ed! Lo descubrimos a trav\u00e9s de la historia de Abraham: pero en realidad es toda la historia de la vocaci\u00f3n humana lo que se significa aqu\u00ed, mi historia, la historia de la opci\u00f3n ante la que me encuentro perpetuamente: entrar en los planes de Dios o rechazarlos.<\/p>\n<p>Todos los grandes episodios de la Biblia est\u00e1n as\u00ed impregnados de este significado personal que les da su verdadero sentido, el sentido que me concierne: todos ellos, de un modo u otro, tienen un significado para la oraci\u00f3n. Tanto si leo el cap\u00edtulo sobre el Diluvio, como aquellos en los que se nos narran las pintorescas haza\u00f1as de Sans\u00f3n, o aquel en el que David, ungido por Dios, cede a la tentaci\u00f3n del adulterio, todo el drama de la lucha del hombre contra el pecado se presenta para mi meditaci\u00f3n. Con Mois\u00e9s y su larga historia, lo que aprendo es que todo pecado merece un castigo, pero tambi\u00e9n que existe una Misericordia Soberana. Si leo la rom\u00e1ntica aventura de Jos\u00e9, llena de ingeniosos incidentes, surgen dos grandes lecciones: la pureza y la caridad que perdona. Y si considero a <b><a href=\"https:\/\/via-egeria.com\/es\/jacob-el-hombre-que-vio-a-dios-cara-a-cara-y-salvo-su-vida\/\">Jacob en el vado del Yabboq<\/a><\/b>es todo el drama espiritual el que se me presenta con sus personajes, ese combate espiritual \u00abtan brutal como la batalla de los hombres\u00bb del que hablaba Rimbaud.<\/p>\n<p>Esto es lo que no debemos perder de vista ni por un momento cuando leemos la Biblia como libro de historia: que nos cuenta una historia sagrada. De este modo, podemos decir que todo en ella es oraci\u00f3n, si es verdad que orar es acelerar el cumplimiento del deseo que los cristianos dirigen cada d\u00eda al Padre: \u00abVenga a nosotros tu Reino\u00bb. Israel -incluso cuando se dej\u00f3 llevar, por la debilidad humana, a la traici\u00f3n y la infidelidad- era plenamente consciente de ello. Por eso, a pesar de tantas apariencias en contra, toda su existencia fue una vida de oraci\u00f3n. Israel, pueblo orante, ense\u00f1\u00f3 a todas las dem\u00e1s naciones \u00aba orar al Dios \u00fanico y trino, al Dios eterno y omnipresente, al Dios santo y justo, al Dios bueno y misericordioso\u00bb. De este modo, la Biblia ha derramado sobre la humanidad un burbujeante torrente de fuerza\u00bb. <b><a href=\"https:\/\/via-egeria.com\/es\/orar-con-los-salmos\/\">Abramos el Salterio<\/a><\/b>la inagotable colecci\u00f3n de textos sublimes que nos viene inmediatamente a la mente cuando pensamos en la oraci\u00f3n b\u00edblica. Por sus or\u00edgenes, su composici\u00f3n y su estilo, forma parte de una secuencia hist\u00f3rica de acontecimientos. Pertenece a una \u00e9poca. Evoca, en esencia, el alma de los tiempos que siguieron al Exilio de Babilonia, aquellos tiempos tanto de fervor como de angustia en los que el Pueblo Elegido experiment\u00f3 la alegr\u00eda de la libertad restaurada, pero tambi\u00e9n la tristeza de una antigua gloria perdida. Los antiguos cantos de fe -muchos de los cuales se remontaban a la \u00e9poca del rey David- revivieron y se adaptaron para satisfacer las nuevas necesidades y reflejar las doctrinas espirituales m\u00e1s ricas que hab\u00edan surgido. Los poemas en los que las almas piadosas hab\u00edan expresado sus sentimientos religiosos, sus sufrimientos, sus reflexiones y sus esperanzas fueron acogidos en las colecciones oficiales. Todos los salmos llevan m\u00e1s o menos la marca de los tiempos, los tiempos en que los israelitas estaban subyugados por los paganos, sumidos en la confusi\u00f3n y, sin embargo, lanzados a una esperanza invencible por la voz de los profetas y confirmados en ella por la de los Sabios que les siguieron. Pero este libro, compuesto de este modo, \u00a1c\u00f3mo conduce a la ense\u00f1anza personal! C\u00f3mo habla a nuestros corazones! Como los del Pueblo Elegido, \u00bfno necesitan nuestra fe y nuestra esperanza alimentarse meditando en las maravillas de Dios? \u00bfNuestro dolor y nuestra angustia no tienen como \u00fanico apoyo la misma certeza que se afirmaba en el alma de Israel? Este pueblo orante es el modelo, el testimonio de todo hombre que quiera orar, de todo hombre que ore. Por eso s\u00f3lo escucharlos nos lleva a lo m\u00e1s profundo del alma.<\/p>\n<p>Cuando leemos la Biblia de este modo, como un libro de oraci\u00f3n, y al mismo tiempo en un clima espiritual, nos situamos en un clima verdaderamente teol\u00f3gico. La mente se llena tanto como el coraz\u00f3n y el alma. A primera vista, una cosa es leer la Biblia de rodillas, en silencio, como hac\u00edan Santa Teresa de Lisieux o el Padre de Foucauld, para encontrar en ella algo que nos exalte espiritualmente, y otra muy distinta escudri\u00f1ar el texto para averiguar lo que revela sobre Dios. Pero, de hecho, es lo mismo. Si te encomiendas a la Biblia como libro de oraci\u00f3n, Dios se acercar\u00e1 a ti no s\u00f3lo por el impulso interior, sino tambi\u00e9n por el conocimiento que adquieras. La f\u00f3rmula de San Anselmo: le fides quarens intellectum[13], nunca ha sido m\u00e1s v\u00e1lida. No hay libro espiritual en la tierra, ni tratado teol\u00f3gico, ni suma que nos ense\u00f1e tanto sobre Dios como el Libro de los Libros. \u00bfNo dijo Le\u00f3n XIII que encontraba en la Biblia \u00abel alma misma de la teolog\u00eda\u00bb? Pascal nos dijo por qu\u00e9: \u00abDios habla bien de Dios\u00bb. Esta revelaci\u00f3n de Dios en la Biblia, que no es una revelaci\u00f3n ideol\u00f3gica, sino un contacto vivo, nos lleva a su presencia constantemente y de distintas maneras. Constantemente: y \u00e9sta es la gran lecci\u00f3n de la historia de Israel, la lecci\u00f3n que todos sus santos, profetas y sabios han repetido incansablemente, que vivimos en presencia de Dios, que nada escapa a su mirada, que todo depende de su voluntad, que es omnipresente, omnisciente y omnipotente. Aunque todo lo que obtengamos de la lectura de la Biblia sea un recordatorio de esta certeza, ya hemos alcanzado lo esencial. Saber esto, saberlo desde lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n y de nuestra mente, ya es la actitud espiritual de todos: ya es rezar.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es a Dios en todos sus atributos a quien descubrimos en la Biblia, a quien rezamos con la Biblia. Sin duda, los lectores se asombrar\u00e1n al descubrir que todo lo que siempre quisieron saber sobre Dios est\u00e1 ah\u00ed. Con la Biblia, rezar\u00e1s a Dios en la obra de su creaci\u00f3n: relee el admirable Salmo 104, donde toda la Creaci\u00f3n es evocada, alabada y magnificada, o el Canto de los Ni\u00f1os en el Horno. Con la Biblia, rendir\u00e1s homenaje al Dios Creador, el que hizo al hombre, el que extrajo tu carne de la tierra inerte, y el que comprometi\u00f3 a toda la humanidad en una ascensi\u00f3n cuya meta final es unirse a \u00e9l. Con la Biblia, rezar\u00e1s a la Sabidur\u00eda increada, que gobierna el mundo y lo sabe todo sobre el hombre, que ha establecido los principios de las sociedades, proponiendo como norma la amistad divina. Rezar\u00e1s al Dios de la Justicia, que castiga y recompensa, que dict\u00f3 las leyes exactas a Mois\u00e9s y que, en el pensamiento de los Profetas, hizo crecer y progresar la religi\u00f3n interior, la de la conciencia. Pero sobre todo, con la Biblia, orar\u00e1s al amor de Dios. Esto es lo que atestigua el Libro Sagrado, y lo proclama con igual insistencia y confianza de un extremo a otro de sus p\u00e1ginas. Este amor ya fue afirmado en el Deuteronomio. Los Salmos lo han repetido cien veces, este amor tierno y considerado, exigente y fuerte, el amor de un padre en verdad, que Cristo afirmar\u00e1 definitivamente en la oraci\u00f3n de las oraciones, pero que David ya hab\u00eda identificado perfectamente en el Salmo 103. San Pablo, en el famoso pasaje de su carta a los cristianos de \u00c9feso, no hac\u00eda m\u00e1s que explicitar lo que, en el Antiguo Testamento, se presupon\u00eda, se formulaba parcialmente o, en todo caso, se aceptaba con confiada esperanza. Orar con la Biblia es entregarse a un Dios que no s\u00f3lo es de verdad y justicia, sino de amor y misericordia, el Dios de la \u00abConsolaci\u00f3n Eterna\u00bb.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n b\u00edblica tiene consecuencias pr\u00e1cticas para la vida humana: no es una palabra vac\u00eda. Si es verdad que no puedo sustraerme a la mirada de Dios, si no puedo eludir su voluntad -\u00bfacaso Jon\u00e1s pudo sustraerse al Se\u00f1or zarpando hacia Tarsis y las islas? &#8211; mi existencia debe estar regida por \u00c9l. En mi vida privada, como en la vida social, el hombre siempre tiene que elegir entre dos ideas: la que est\u00e1 iluminada por la luz inefable y la que conduce a zonas de tinieblas. La oraci\u00f3n b\u00edblica es, por tanto, una ense\u00f1anza moral permanente. Nos dice que huyamos del m\u00e1s peligroso de los vicios, el orgullo, fuente de gran miseria humana, del que proceden la violencia, la mentira y la calumnia. Le ense\u00f1ar\u00e1 la moderaci\u00f3n, la discreci\u00f3n, la indulgencia y el perd\u00f3n de las ofensas; le exigir\u00e1 la pureza, que arranca al hombre de las ataduras de la carne y le permite vivir seg\u00fan el Esp\u00edritu. En resumen, todo lo que a un cristiano le parece fundamental para su experiencia religiosa se encuentra all\u00ed, formulado, en las p\u00e1ginas del Libro de los Libros: no es s\u00f3lo una teolog\u00eda, un tratado espiritual, sino tambi\u00e9n un catecismo y un pr\u00e9cis de moral que se pueden reunir tomando del Libro Sagrado pasajes llenos de vida. Si lo tomas como libro de oraci\u00f3n, seguro que encuentras todo lo que tu alma necesita.<\/p>\n<p><b><a href=\"https:\/\/via-egeria.com\/es\/por-que-leer-el-antiguo-testamento\/\">Quienes lean el Antiguo Testamento<\/a><\/b>la idea, querida por los Padres, de que el Antiguo Testamento prepara el Nuevo y s\u00f3lo en \u00e9l encuentra su cumplimiento, aparecer\u00e1 de nuevo en toda su evidente verdad. El \u00abmolino m\u00edstico\u00bb de la capital en V\u00e9zelay&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div><div class=\"fusion-image-element awb-imageframe-style awb-imageframe-style-below awb-imageframe-style-2\" style=\"--awb-caption-text-size:12px;--awb-caption-title-font-family:var(--body_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--body_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--body_typography-font-style);--awb-caption-title-size:12px;--awb-caption-title-transform:var(--body_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--body_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--body_typography-letter-spacing);\"><span class=\" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-2 hover-type-none\"><img decoding=\"async\" width=\"740\" height=\"740\" title=\"16f9a8_7e1a2f927d2a4c1b8aab76c2914c714e~mv2\" src=\"https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16f9a8_7e1a2f927d2a4c1b8aab76c2914c714emv2-5429216.webp\" alt class=\"img-responsive wp-image-5479\" srcset=\"https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16f9a8_7e1a2f927d2a4c1b8aab76c2914c714emv2-5429216-200x200.webp 200w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16f9a8_7e1a2f927d2a4c1b8aab76c2914c714emv2-5429216-400x400.webp 400w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16f9a8_7e1a2f927d2a4c1b8aab76c2914c714emv2-5429216-600x600.webp 600w, https:\/\/via-egeria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16f9a8_7e1a2f927d2a4c1b8aab76c2914c714emv2-5429216.webp 740w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 740px\" \/><\/span><div class=\"awb-imageframe-caption-container\" style=\"text-align:center;\"><div class=\"awb-imageframe-caption\"><div class=\"awb-imageframe-caption-title\">El molino m\u00edstico<\/div><p class=\"awb-imageframe-caption-text\">Chapiteau, V\u00e9zelay. Foto: Gaudry daniel, CC BY-SA 3.0 &lt;https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/3.0&gt;, v\u00eda Wikimedia Commons <\/p><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-4\" style=\"--awb-content-alignment:justify;\"><div class=\"fusion-text fusion-text-6\" style=\"--awb-content-alignment: justify;\">\n<p><span class=\"zKS-7 WZ-z2\"><i>El Molino M\u00edstico es uno de los capiteles m\u00e1s famosos de la iglesia de V\u00e9zelay. Dos mundos se encuentran en la escena del Molino M\u00edstico, una escena descrita por Suger, que la hizo representar en una vidriera de Saint-Denis. A la izquierda, la figura que vierte el grano en el molino es Mois\u00e9s, una figura del Antiguo Testamento; a la derecha, San Pablo, un representante del Nuevo Testamento. Uno est\u00e1 en la sombra, el otro en la luz. Pero, sobre todo, es la rueda del molino, la forma perfecta que le da movimiento, la que est\u00e1 a plena luz: el escultor la ha desplazado ligeramente para que siempre le d\u00e9 la luz del sur; y el molino aqu\u00ed es Cristo, que vino a extraer la sustancia de la antigua Ley para renovarla en el mensaje de los Evangelios. <\/i><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-text fusion-text-7\" style=\"--awb-content-alignment: justify;\">\n<div data-breakout=\"normal\">\n<div data-breakout=\"normal\">\n<blockquote>\n<p id=\"viewer-dpjrc\" class=\"bbl5c dkFHG WZ-z2 _-7CKp\" dir=\"auto\"><span class=\"zKS-7 WZ-z2\">Todo el Antiguo Testamento, todas las oraciones y salmos que contiene, est\u00e1n expresamente dirigidos hacia el futuro. Exaltan una esperanza que desaf\u00eda todas las miserias del tiempo, toda la servidumbre y el dolor. A lo largo de las p\u00e1ginas del Libro Sagrado, esta esperanza va tomando forma en la figura misteriosa de Aquel que vendr\u00e1 sobre las colinas para asegurar el juicio de los imp\u00edos y una justa retribuci\u00f3n, para establecer el Reino de Dios sobre el Universo. Este es Aquel a quien los Salmos presentan como un \u00abungido\u00bb, un rey investido de un oficio sagrado; a quien los profetas proclaman como el Pastor que reunir\u00e1 a las ovejas dispersas; a quien el Libro de Daniel muestra como un \u00abHijo del Hombre\u00bb que viene sobre las nubes del cielo para llevar a cabo el juicio final; a quien Isa\u00edas, en el m\u00e1s conmovedor de sus pasajes, ve como el siervo del pueblo que da su vida por \u00e9l, como el cordero conducido al sacrificio y que ofrece su sangre para arrancar a la humanidad de la justa ira de Dios. Orar con la Biblia, orar a trav\u00e9s de la Biblia, es tambi\u00e9n tomar conciencia de la gran realidad mesi\u00e1nica y abrazarla con toda el alma y la mente. <\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div data-hook=\"rcv-block64\">Es en \u00faltima instancia al Mes\u00edas, el Ungido de Dios, a quien se dirige nuestra oraci\u00f3n cuando rezamos con la Biblia. Es f\u00e1cil ver en los textos que todo lo que se indica en el Antiguo Testamento, a menudo todav\u00eda incompleto y a veces dif\u00edcil de comprender, se cumple y se hace expl\u00edcito en el Nuevo Testamento. La respuesta del hombre al amor de Dios, todav\u00eda tan a menudo vacilante, incluso balbuciente, en los textos de la Antigua Alianza, se formula plenamente en los del Nuevo.<\/div>\n<div data-hook=\"rcv-block66\"><\/div>\n<div data-hook=\"rcv-block66\">Hay otra raz\u00f3n m\u00e1s por la que los cristianos deben rezar con la Biblia, y rezar a trav\u00e9s de la Biblia: es porque, como olvidamos con demasiada frecuencia, los Salmos, los C\u00e1nticos y las oraciones del Antiguo Testamento fueron los manuales de oraci\u00f3n de Cristo, de la Virgen Mar\u00eda y de los Ap\u00f3stoles. Basta con leer atentamente las palabras pronunciadas por Jes\u00fas, o esas raras y preciosas palabras que salieron de los labios de su madre, para encontrar en ellas el eco inmediato y fiel de los textos b\u00edblicos: el <em>Magnificat<\/em>por ejemplo, es literalmente un mosaico de citas de la Biblia, tanto que el alma santa de<a href=\"https:\/\/via-egeria.com\/es\/el-discipulo-es-el-que-escucha\/\"> <strong><u>la Virgen Madre estaba impregnada de la sustancia misma de la oraci\u00f3n b\u00edblica<\/u><\/strong>.<\/a> Y en las pocas pero sublimes oraciones que el Evangelio nos ha conservado del Se\u00f1or, incluso y sobre todo en el Padre Nuestro, es f\u00e1cil rastrear el inmenso impulso a la oraci\u00f3n que, durante siglos, recorri\u00f3 el alma del pueblo cuyo hijo era Jes\u00fas. Evidentemente, la oraci\u00f3n del Antiguo Testamento s\u00f3lo encontr\u00f3 su sentido normal, s\u00f3lo se convirti\u00f3 en una oraci\u00f3n universalmente humana, cuando Jesucristo la asumi\u00f3, la situ\u00f3 bajo una nueva luz y la invisti\u00f3 de un nuevo significado. Pero en el camino dif\u00edcil y lleno de baches que todo ser humano tiene que recorrer hacia esa luz, es bueno y reconfortante o\u00edr la voz de quienes tambi\u00e9n han caminado hacia ella: oraciones humanas m\u00e1s que divinas, y quiz\u00e1 como tales m\u00e1s cercanas a nosotros.<\/div>\n<\/blockquote>\n<div data-breakout=\"normal\">\n<blockquote>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div id=\"viewer-79nuq\" class=\"bbl5c dkFHG WZ-z2 _-7CKp\" dir=\"auto\">Esto es lo que significa rezar con la Biblia, rezar a trav\u00e9s de la Biblia. La \u00faltima oraci\u00f3n de todo el Texto Sagrado, la que cierra el \u00faltimo libro, el Apocalipsis, resume en pocas palabras todas las razones que tenemos para hacerlo. \u00ab\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas! Y he aqu\u00ed la respuesta del Dios de la vida: \u00abS\u00ed, vengo&#8230;\u00bb.<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<div data-breakout=\"normal\">\n<p id=\"viewer-arsdl\" class=\"bbl5c dkFHG _-9UvG _-7CKp\" dir=\"auto\" align=\"right\"><span class=\"zKS-7\">Daniel-Rops<\/span><\/p>\n<p id=\"viewer-arsdl\" class=\"bbl5c dkFHG _-9UvG _-7CKp\" dir=\"auto\" align=\"right\"><span class=\"zKS-7\">Texto completo de la introducci\u00f3n a R. Tamisier, La Bible, livre de pri\u00e8re, Par\u00eds, Arth\u00e8me Fayard, 1956.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\">NOTAS<\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[1] Texto \u00edntegro de la introducci\u00f3n a La Bible, livre de pri\u00e8re de R. Tamisier (Par\u00eds: Arth\u00e8me Fayard, 1956). Esta introducci\u00f3n est\u00e1 firmada por Daniel-Rops (Henri Petiot). <\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[2] Carta enc\u00edclica del Papa P\u00edo XII, 30 de septiembre de 1943.<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[3] Carta enc\u00edclica del Papa Benedicto XV, 15 de septiembre de 1920.<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[4] Escrito devocional cristiano que data de los siglos XIV o XV. Atribuido al monje Tom\u00e1s de Kempis. <\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[5] Ver nota 4.<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[6] Los Ejercicios son un itinerario espiritual propuesto por San Ignacio de Loyola (1491-1556) para ayudar a los cristianos a buscar a Dios y discernir Su Voluntad en sus vidas.<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[7] Qohelet<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[8] Sir\u00e1cida<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[9] Is 6:3<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[10] Sal 130 (129)<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[11] Sal 51 (50)<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[12] Lc 1,46-56<\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[13] La frase es de San Anselmo de Canterbury (1033-1109) y puede traducirse as\u00ed: \u00abla fe que busca la inteligencia\u00bb. Para Anselmo, la fe en Dios precede al trabajo de la raz\u00f3n humana. <\/span><\/div>\n<div data-breakout=\"normal\"><span style=\"font-size: 12px;\" data-fusion-font=\"true\">[14] R. Tamisier, La Bible, livre de pri\u00e8re, Par\u00eds, Arth\u00e8me Fayard, 1956.<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":14814,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[153],"tags":[],"class_list":["post-14673","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-orar-con-la-biblia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La Biblia, un libro de oraci\u00f3n - Via Egeria<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/via-egeria.com\/es\/la-biblia-un-libro-de-oracion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La Biblia, un libro de oraci\u00f3n - 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